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Donald Trump elimina incentivos del sistema start-stop en EE. UU.

Expertos advierten que la eliminación de incentivos podría frenar avances en eficiencia de combustible.

Por Staff / La Voz - 13 febrero, 2026 - 11:57 a.m.
Donald Trump elimina incentivos del sistema start-stop en EE. UU.
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      En una jugada controversial que está dando de qué hablar entre automovilistas, fabricantes y ambientalistas, la administración del presidente Donald Trump avanzó esta semana en una normativa para eliminar los incentivos federales detrás del sistema automático de encendido y apagado de motores —mejor conocido como start-stop.

      ¿Qué es el sistema start-stop?

      Ese pequeño sistema que quizá tú has visto en tu coche (el famoso botón con una "A" circular) es diseñado para apagar automáticamente el motor cuando el auto está detenido —como en un semáforo— y volverlo a encender cuando sueltas el freno. Su objetivo original era:

      Ahorrar combustible, principalmente en conducción urbana.

      Reducir emisiones de gases contaminantes, aunque en la práctica los beneficios reales varían según el uso. Expertos estiman que el sistema puede mejorar el consumo de gasolina entre 7 % y 26 %, dependiendo del tráfico y de las condiciones del trayecto.

      ¿Por qué Trump quiere eliminarlo?

      La administración Trump, junto con la Agencia de Protección Ambiental (EPA) bajo Lee Zeldin, sostiene que:

      El start-stop encarece los vehículos, tanto eléctricos como de combustión interna, sin beneficios ambientales proporcionales.

      La función ha sido descrita como "un sistema que nadie quiere", incluso ridiculizada como el "interruptor de Obama".

      Al terminar los incentivos que empujaban su instalación obligatoria, el gobierno afirma que los autos serán más baratos —hasta 3 000 dólares menos por vehículo, según Trump— y que los consumidores terminarán ahorrando billones de dólares a nivel nacional. Desde su perspectiva, el sistema start-stop no solo es molesto para muchos conductores, sino también un ejemplo de intervención burocrática que aumenta el precio final de los coches sin resultados claros en la reducción de emisiones.

      El mayor golpe regulatorio en años

      Lo que ha llamado la atención de expertos es que la eliminación de los incentivos start-stop no es un ajuste menor, sino que forma parte de una de las mayores deregulaciones ambientales en décadas:

      La EPA eliminó la base legal —conocida como la Endangerment Finding de 2009— que permitía regular los gases de efecto invernadero de vehículos y motores. También se eliminaron otros créditos ambientales que ayudaban a los fabricantes a llegar a estándares de emisiones. Esto no solo afecta al start-stop, sino a todo el marco regulatorio que hasta ahora impulsaba normas más estrictas de emisiones y eficiencia energética en autos nuevos.

      ¿Y qué piensan los fabricantes y el público?

      Algunas automotrices ven con buenos ojos que se reduzcan los costos de cumplimiento regulatorio. Ambientalistas y reguladores climáticos advierten que esta medida podría frenar los avances en eficiencia de combustible y comprometer los esfuerzos para reducir emisiones. Consumidores están divididos: muchos encuentran el sistema intrusivo o molesto (especialmente por el ligero retraso al arrancar), mientras que otros aprecian el ahorro de gasolina en tráfico urbano.

      ¿Qué quiere esto decir para los coches del futuro?

      Después de este cambio:

      Los fabricantes no estarán obligados a instalar el start-stop en nuevos modelos. Es posible que este sistema pase de ser estándar a opcional o desaparezca en modelos futuros. Las normas de emisiones y eficiencia de combustible serán más laxas en los próximos años en Estados Unidos.

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