Desde noviembre de 2024, 40 familias que se dedicaban a la recolección de materiales reciclables como PET, aluminio y cobre en el relleno sanitario han quedado desempleadas luego de que ya no se les permitió trabajar dentro del Relleno Sanitario. Estas familias, que llevaban cinco años ejerciendo esta actividad de manera independiente, ahora enfrentan una crisis económica severa y piden a las autoridades una nueva oportunidad para seguir trabajando.
Antonieta Contreras, una de las pepenadoras afectadas, relató la difícil situación que atraviesan.
"Antes, nosotros decidíamos a quién venderle el material, y los compradores lo pagaban hasta en tres pesos. Ahora la situación está crítica", comentó con preocupación.
Ante esta problemática, los afectados se reunieron en un salón de la colonia Calderón para discutir y definir las acciones que emprenderán con el fin de recuperar su fuente de ingresos.
La incertidumbre sobre el futuro de sus familias, especialmente la educación de sus hijos, es una de las principales preocupaciones de los pepenadores.
"Es desesperante. Muchos de nosotros no sabemos leer ni escribir, y eso nos deja sin oportunidad de encontrar otro empleo", lamentó Contreras.
Los afectados buscan el apoyo de las autoridades y de la comunidad para encontrar una solución que les permita volver a trabajar y asegurar el sustento de sus familias.
Mientras tanto, la incertidumbre y la desesperación continúan creciendo entre quienes dependían de la pepena para subsistir.