La alegría por avanzar a los Cuartos de Final de la Champions League no fue completa para el Real Madrid. En una noche que debía ser de pura fiesta en Manchester, el fantasma de las lesiones apareció de nuevo para incomodar a Álvaro Arbeloa. La imagen de Andriy Lunin calentando intensamente junto a Luis Llopis antes de iniciar el segundo tiempo congeló la sangre de los madridistas. ¿La razón? Thibaut Courtois no pudo más y pidió su cambio tras sentir una molestia muscular que ahora lo tiene entre algodones para el derbi ante el Atlético de Madrid el fin de semana en LaLiga. El guardameta titular del conjunto blanco presentó una sobrecarga en el abductor derecho durante la primera mitad del choque ante el Manchester City. A pesar de que el belga aguantó los primeros 45 minutos, el dolor fue suficiente para que el cuerpo médico optara por la prudencia absoluta. Con el marcador global a favor y la intensidad del encuentro a tope, arriesgar al mejor portero del mundo habría sido un suicidio deportivo, especialmente con el Derbi Madrileño a la vuelta de la esquina.
Ante la emergencia, Andriy Lunin saltó al campo del Etihad Stadium, un escenario que le trae recuerdos gloriosos. El arquero ucraniano no desentonó y, de hecho, su primera intervención fue una joya: le quitó un gol cantado a Erling Haaland con una reacción felina. Gracias a su seguridad bajo los tres palos, el Madrid sentenció la eliminatoria con tranquilidad, demostrando que la portería está bien cubierta. Sin embargo, en el seno del club saben que enfrentar al Atlético de Madrid de Diego Simeone sin Courtois es un reto de dimensiones distintas. Álvaro Arbeloa fue claro al término del encuentro y explicó que no tuvo sentido correr riesgos innecesarios. El estratega prefiere perder a su figura un medio tiempo en Europa que arriesgarse a una ruptura fibrilar que lo deje fuera un mes.
Mientras tanto, el belga viajará de regreso a la capital española para someterse a resonancias magnéticas y pruebas de ultrasonido que determinen si el músculo abductor solo está fatigado o si existe un daño mayor que le impida jugar el próximo domingo. La moneda está en el aire. Mientras la defensa del Real Madrid reza por la recuperación de su portero, hay una luz de esperanza en el ataque. El propio Arbeloa confirmó que Kylian Mbappé regresó a la actividad con sensaciones muy positivas, viéndose rápido y explosivo en los minutos que tuvo en Inglaterra. Esto supone un dilema táctico interesante para el técnico español, quien podría recuperar a su arma letal en ofensiva, pero perder a su seguro de vida en el arco para el choque contra los colchoneros. El fútbol no da tregua y el calendario del Madrid es una trituradora. Las próximas 48 horas serán vitales para conocer el diagnóstico final. Si la sobrecarga cede con terapia y descanso, Courtois estará bajo los palos en el Santiago Bernabéu; de lo contrario, Lunin tendrá que vestirse de héroe una vez más en un partido que podría definir gran parte del rumbo de la temporada doméstica.