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Michael Phelps: El héroe olímpico que no quiere que sus hijos vivan lo que él vivió

El exnadador comparte su experiencia con la ansiedad y la depresión.

Por Staff / La Voz - 19 febrero, 2026 - 09:48 a.m.
Michael Phelps: El héroe olímpico que no quiere que sus hijos vivan lo que él vivió

Además de ser el nadador más exitoso en la historia de los Juegos Olímpicos, Michael Phelps ha sorprendido recientemente al mundo no por sus medallas, sino por abrir uno de los debates más profundos en el deporte moderno: el costo emocional detrás de la gloria deportiva.

Durante más de veinte años, Phelps fue sinónimo de excelencia y dominio absoluto en la natación —sus 23 medallas de oro olímpicas y 28 preseas en total lo respaldan—, pero hoy él habla con sinceridad sobre algo que pocos campeones ven o confiesan públicamente: el impacto devastador que la presión de competir al máximo nivel tuvo en su salud mental.

Más allá de los récords: una batalla interna

En una entrevista reciente, Phelps narró cómo la vida en la élite le exigió no sólo preparar su cuerpo, sino también ignorar sus emociones y bienestar interior. Esa presión constante, explicó, lo llevó a experimentar ansiedad, episodios de depresión e incluso crisis de identidad, donde su valor personal parecía vinculado únicamente a los resultados en la piscina.

No es la primera vez que el exnadador habla de sus luchas: en el pasado confesó haber sentido que no quería seguir vivo después de competencias importantes, y cómo sufrió con el aislamiento emocional más que con el esfuerzo físico.

Paternidad y prioridades: un cambio radical

Hoy, a los 40 años y retirado del alto rendimiento, Phelps ha cambiado su visión del deporte. Convertido en padre de cuatro hijos, asegura que su mayor logro no está en un medallero, ¡sino en su familia! Su declaración más impactante fue clara y emotiva: "Tengo cuatro hijos y no quiero que naden... no quiero que pasen por lo que yo viví."

No es que odie la natación o el deporte en sí; simplemente no desea que sus hijos vivan la misma presión extrema, las expectativas imposibles ni la carga psicológica que él sintió durante más de dos décadas integrando al equipo nacional de Estados Unidos.

Cuestionamientos al sistema del alto rendimiento

Phelps también lanzó una crítica al entorno que rodea al deporte de élite en EE. UU., particularmente a la forma en que USA Swimming (la federación de natación) maneja la presión, el liderazgo y el apoyo emocional para sus atletas. Asegura que durante su carrera intentó impulsar cambios internos sobre cómo se aborda la salud mental, pero muchas veces encontró resistencia y falta de apertura por parte de dirigentes y entrenadores.

Para él, la excelencia debe ir de la mano con el bienestar humano, y las organizaciones deportivas tienen la responsabilidad de proteger no sólo los cuerpos, sino también las mentes de sus atletas.

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Un legado más profundo que el oro

El testimonio de Phelps se suma a una conversación global cada vez más presente: la importancia de desestigmatizar la salud mental dentro y fuera del deporte. Atletas de alto perfil, como Simone Biles o incluso figuras fuera de la natación, han demostrado que incluso los más grandes pueden enfrentar batallas internas que no se ven en las pantallas.

Hoy, Phelps no sólo inspira por lo que ganó, sino por lo que está ayudando a cambiar: un enfoque más humano del deporte y un mensaje claro para jóvenes, padres y entrenadores: tu bienestar emocional siempre debe ser una prioridad.

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