PIEDRAS NEGRAS, COAH.– El cruce de mercancías por esta frontera registra una caída de entre 25 y 30 por ciento, lo que ha obligado a empresas a redirigir sus operaciones hacia el paso internacional entre Ciudad Acuña y Del Rio, informaron transportistas.
De acuerdo con Carl Bres Carranza, la disminución responde a una serie de factores que han generado retrasos en los cruces y afectaciones a la industria.
"Entramos en una espiral de cruces retrasados y no nos hemos puesto a la par con la operación de la industria; lo que no logra pasar por aquí ha llevado a muchas empresas a mandar su mercancía por Acuña", señaló.
¿Qué causas han llevado a la caída en el cruce de mercancías?
Entre las principales causas, destacó la tardanza en las filas para ingresar al Puente Internacional 2, derivada de la falta de personal de la Customs and Border Protection (CBP), situación atribuida a limitaciones presupuestales del Gobierno estadounidense.
Actualmente, por la frontera de Piedras Negras cruzaban en promedio mil 500 unidades diarias; sin embargo, parte de ese flujo se ha desplazado hacia Acuña, donde se reportan alrededor de 600 cruces por día.
Aunque el costo por cruce en Piedras Negras es ligeramente menor —32.50 dólares por camión con caja, frente a los 33.75 dólares en Acuña—, las demoras han pesado más en la decisión de las empresas, particularmente en sectores como el ladrillero.
Aumento de tarifas y reubicación de filas
Bres Carranza añadió que también se han registrado incrementos en tarifas de peaje, los cuales ya fueron objeto de una queja ante el sistema de puentes de Eagle Pass.
"A partir del 1 de abril aumentaron de 25 a 50 dólares el cruce de tractor sin caja, lo que implica pagar más incluso que por unidad con carga", explicó.
Otro factor que ha complicado la operación es la reubicación de las filas de transporte de carga hacia zonas más alejadas de la ruta fiscal, superando incluso la ampliación del libramiento Venustiano Carranza.
En algunos casos, las filas han alcanzado la zona de la empresa cervecera, lo que representa recorridos superiores a los siete kilómetros fuera del trayecto habitual, incrementando tiempos y costos logísticos.
Transportistas advirtieron que, de no atenderse estos problemas, la pérdida de competitividad de esta frontera podría profundizarse en los próximos meses.