Evelin y Gustavo Quebedo han hecho la declaración de la renta cada año durante más de una década.
El hecho de ser migrantes indocumentados no los ha disuadido de hacerlo.
"Nuestro pensamiento ha sido que, si algún día hay una reforma de la migración y la posibilidad de legalizar nuestra situación, podemos demostrar que declaramos nuestros impuestos, que no somos una carga, que hacemos lo correcto", dijo Quebedo, mecánico de automóviles, que vive con su familia en Los Ángeles.
La preocupación de los migrantes indocumentados por la declaración de impuestos
Pero a medida que se acercaba el 15 de abril de este año, la pareja, que llegó a Estados Unidos procedente de Centroamérica, se debatía entre declarar o no.
Sus temores, compartidos por muchos de los millones de personas indocumentadas que presentan declaraciones de la renta, tienen su origen en la decisión adoptada el año pasado por el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por su sigla en inglés) de facilitar a los funcionarios de inmigración las direcciones de las personas sujetas a deportación, lo que representa una ruptura con las prácticas habituales de la agencia tributaria.
Impacto de la decisión del IRS en los migrantes indocumentados
La decisión del IRS ha generado un clima de inseguridad entre los migrantes indocumentados, quienes temen que sus datos sean utilizados para procesos de deportación. Esta situación ha llevado a muchos a reconsiderar su estrategia de declaración de impuestos, a pesar de que muchos de ellos han cumplido con sus obligaciones fiscales durante años.
Testimonio de un mecánico indocumentado sobre la declaración de impuestos
Gustavo Quebedo, quien ha trabajado como mecánico en Los Ángeles, expresa que su intención siempre ha sido demostrar que son contribuyentes responsables. "Queremos ser parte de la sociedad y contribuir, pero la incertidumbre nos afecta", concluyó.