El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un endurecimiento de las sanciones contra Cuba, acompañado de declaraciones en las que advirtió sobre una posible acción directa contra la isla una vez concluya su campaña en Irán. En respuesta, el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel rechazó las medidas y afirmó que su país no cederá ante presiones externas.
Las nuevas disposiciones fueron dadas a conocer a través del Departamento de Estado estadounidense, que justificó las sanciones al considerar a Cuba como una amenaza para su seguridad. Entre las acciones destacan penalizaciones a bancos extranjeros que mantengan vínculos con el gobierno cubano, así como un endurecimiento en las políticas migratorias.
Acciones de la autoridad
De acuerdo con el comunicado, también se prevén castigos para individuos relacionados con sectores estratégicos como energía y minería, además de aquellos señalados por presuntas violaciones a derechos humanos. El documento menciona el incremento de migrantes indocumentados hacia territorio estadounidense en los últimos años como uno de los argumentos para reforzar estas medidas.
Especialistas consideran que estas disposiciones representan uno de los movimientos más significativos en décadas en materia de sanciones, al impactar a empresas internacionales que operaban con cautela para evitar conflictos con las regulaciones estadounidenses.
Reacciones en Cuba
En paralelo, Trump emitió declaraciones en las que aseguró que, tras resolver su estrategia en Irán, dirigiría acciones hacia Cuba, incluso mencionando el despliegue del portaviones USS Abraham Lincoln (CVN-72) cerca de la isla.
Mientras tanto, en La Habana, el gobierno cubano encabezó las conmemoraciones del Día del Trabajo con una movilización frente a la embajada de Estados Unidos, en la llamada Tribuna Antimperialista. Acompañado por el exmandatario Raúl Castro, Díaz-Canel reiteró la postura de resistencia del país y defendió la disposición al diálogo sin condiciones.
Durante su discurso, el presidente cubano calificó las sanciones como una muestra de hostilidad y cuestionó la justificación de considerarlos una amenaza. En la misma línea, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla criticó las medidas al considerarlas un castigo colectivo y una violación a normas internacionales.
Apoyo a la postura cubana
En el marco del acto, representantes sociales entregaron un documento respaldado por más de seis millones de firmas en apoyo a la postura del gobierno cubano frente a las acciones de Washington, en una muestra de rechazo al embargo y sus recientes endurecimientos.