JERUSALÉN — En un movimiento que marca el punto más bajo en las relaciones bilaterales en décadas, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ordenó este viernes 10 de abril de 2026 la expulsión inmediata de los representantes de España ante el Comité de Seguimiento del Cuarteto de Madrid (CMC). La decisión, calificada de "hostil" por la Unión Europea, responde a las recientes posturas del gobierno español respecto al conflicto en Gaza y el reconocimiento del Estado Palestino, lo que ha fracturado la mesa de mediación internacional.
La expulsión de los delegados españoles ocurre tras un fuerte intercambio de declaraciones en foros internacionales. Netanyahu justificó la medida alegando que Madrid ha dejado de ser un "actor neutral" en el proceso de paz, acusando a la diplomacia española de "premiar el terrorismo" con sus recientes iniciativas en el Consejo de Seguridad de la ONU. En este abril de 2026, Israel ha endurecido su postura hacia las naciones europeas que han liderado las críticas contra sus operaciones militares en el Medio Oriente.
La decisión de Netanyahu y su impacto en el CMC
De acuerdo con el comunicado de la oficina del primer ministro, los representantes españoles tienen un plazo de 72 horas para abandonar las sedes de coordinación en territorio bajo control israelí. El CMC, un organismo clave para la logística humanitaria y la interlocución política, pierde así a uno de sus miembros más activos. Esta ruptura diplomática no solo afecta los lazos entre ambos países, sino que pone en riesgo los canales de diálogo que España facilitaba entre la Autoridad Nacional Palestina y los socios occidentales.
Reacciones de España ante la expulsión de sus representantes
Analistas internacionales señalan que la decisión de Netanyahu busca aislar a las voces más críticas dentro de la Unión Europea y enviar un mensaje de "tolerancia cero" ante lo que Israel considera injerencia en su seguridad nacional. En este 2026, la política exterior de España, bajo el liderazgo de Pedro Sánchez, se ha caracterizado por una defensa férrea de la solución de dos estados, lo que ha generado choques constantes con la coalición de gobierno en Jerusalén. La salida forzada del CMC es vista como una represalia directa por el liderazgo español en la última cumbre de paz europea.
Análisis de la política exterior de España en el conflicto
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha emitido una nota de protesta, calificando la expulsión de "injustificada y contraria al espíritu de colaboración internacional". Madrid ha anunciado que consultará con sus socios de la UE para coordinar una respuesta diplomática conjunta, que podría incluir la llamada a consultas de su embajador en Tel Aviv. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación cómo se desmoronan los mecanismos de mediación que habían tardado años en construirse.
Con la expulsión de los representantes españoles, el escenario geopolítico se vuelve aún más incierto. El 10 de abril de 2026 quedará registrado como el día en que la diplomacia cedió ante la confrontación directa entre dos naciones que históricamente habían mantenido lazos de cooperación. Mientras España reafirma su compromiso con la paz en la región, la administración de Netanyahu parece decidida a redefinir sus alianzas, priorizando a aquellos actores que guarden silencio ante sus tácticas de defensa y expansión.