Obispo Hilario González pide no juzgar a madre de Juan Elías en Castaños
El obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González, enfatiza la necesidad de comprender las circunstancias que llevaron al abandono del menor.

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SALTILLO, COAH.- El obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, llamó a la sociedad a no juzgar a la madre del recién nacido Juan Elías, al considerar que se desconocen las circunstancias que derivaron en el abandono del menor, localizado con vida en un lote baldío de Castaños.
El prelado pidió evitar condenas anticipadas contra los padres del bebé y sostuvo que antes de emitir cualquier juicio es necesario conocer el contexto en el que ocurrieron los hechos. "No sabemos las circunstancias de los progenitores de este niño, pero ciertamente han de haber pasado por una situación muy difícil para tomar esa decisión", expresó.
Agregó que tanto la madre como el padre deben ser encomendados a Dios para que reflexionen sobre la responsabilidad que tienen respecto a la vida de su hijo.
González García consideró que el hallazgo con vida del menor fue un hecho providencial y representa un mensaje de esperanza para la comunidad. "Ha sido providencial que lo hayan encontrado y que esté vivo, recuperándose; representa sin duda un signo de esperanza, en el que Dios nos dice que estamos en sus manos y que toda vida le pertenece", afirmó.
El obispo también reconoció la respuesta de la ciudadanía y de los cuerpos de emergencia que participaron en el rescate del recién nacido. Felicitó a los habitantes de Castaños, Monclova y de la Región Centro por actuar para proteger la vida del menor, además de destacar la labor del paramédico y de la persona que alertó sobre el hallazgo.
Respecto al nombre de Juan Elías, señaló que refleja la fe de quienes se lo asignaron al ponerlo bajo la protección de San Juan Bautista. Expresó su deseo de que, al igual que el santo, pueda decirse que "la mano de Dios está con él", tras haber sobrevivido a una situación extrema.
Finalmente, insistió en que nadie debería enfrentar circunstancias que conduzcan a una decisión como la que derivó en el abandono del recién nacido. Señaló que las dificultades sociales, económicas o personales pueden llevar a situaciones límite y exhortó a la sociedad y a la Iglesia a fortalecer el acompañamiento a mujeres embarazadas, promover la cultura de la vida y respaldar a las familias que buscan adoptar, sin perder de vista la posibilidad de que los padres biológicos asuman nuevamente su responsabilidad.




