SALTILLO, COAHUILA.- Madres de familia de la Escuela Primaria Beatriz Eugenia Flores, ubicada al oriente de la ciudad, se manifestaron la mañana de este miércoles al exterior del plantel y cerraron los accesos, en demanda de atención por parte de autoridades educativas ante un conflicto que, aseguran, pone en riesgo la integridad de alumnos y docentes.
La profesora Nadia Melisa Araujo, maestra de cuarto grado, explicó que la situación se originó tras una presunta agresión verbal contra uno de sus alumnos por parte de una madre de familia. Señaló que actuó conforme a los protocolos establecidos y que se levantaron actas ante la dirección y supervisión escolar.
"Se levantaron las actas correspondientes y se le ha estado dando seguimiento, pero la señora continúa con las agresiones, ahora incluso hacia mí. He recibido amenazas de que me va a correr y que se va a encargar de sacarme de la escuela", declaró.
De acuerdo con la docente, recientemente la mujer volvió a confrontar a varios estudiantes desde el portón del plantel, gritándoles e intimidándolos, lo que generó preocupación entre padres que presenciaron los hechos.
Por su parte, una madre de familia aseguró que en diciembre su hijo fue arrinconado y agredido verbalmente por la misma persona, quien acusa al menor de ejercer bullying contra su hijo.
La madre negó dichas acusaciones y afirmó haber interpuesto una queja ante la Secretaría de Educación, pero señaló que no existe registro formal de su denuncia.
"Fui a la Secretaría y me dicen que no hay ninguna queja mía ni los escritos que dejó la directora en la bitácora. No nos han hecho caso", expresó.
Los inconformes señalaron que el hijo de la mujer señalada también ha protagonizado conductas problemáticas dentro del plantel, como daños a instalaciones y agresiones a compañeros, situación que —dijeron— ha sido documentada por el personal escolar.
Ante el conflicto, los padres decidieron cerrar la escuela y no permitir el ingreso de alumnos hasta obtener una respuesta clara de las autoridades educativas. Indicaron que su principal exigencia es garantizar la seguridad de todos los menores involucrados.
"Lo único que pedimos es que se cuide la integridad de los niños, de los docentes y también del propio niño que podría ser víctima. Que se haga una investigación y que las autoridades nos indiquen qué procede", manifestó la profesora Araujo.
Hasta el momento, señalaron, están a la espera de indicaciones por parte de la supervisión escolar y de la Secretaría de Educación para determinar las acciones a seguir.