Jericó Abramo se opone a gravar herencias en Saltillo
El diputado federal Jericó Abramo Masso argumenta que gravar herencias es una doble tributación sobre bienes ya impuestos.

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SALTILLO, COAH.- El diputado federal Jericó Abramo Masso rechazó la propuesta de gravar las herencias al considerar que implicaría una doble tributación sobre bienes cuyos propietarios ya cumplieron previamente con sus obligaciones fiscales.
El legislador priista atribuyó la iniciativa a la presión financiera que, a su juicio, enfrenta el Gobierno federal debido al incremento de la deuda pública y sostuvo que la medida busca obtener mayores recursos mediante nuevos gravámenes. "Quien ya tributó por esos ingresos honestamente ganados no tiene por qué volver a pagar impuestos cuando deja su patrimonio como legado", afirmó.
Abramo Masso también cuestionó la postura de la ministra Lenia Batres Guadarrama, al señalar que la propuesta vulnera los derechos de los contribuyentes y responde a la necesidad del Gobierno federal de incrementar su recaudación. En materia económica, aseguró que la administración federal mantiene un déficit fiscal porque, según dijo, primero determina el nivel de gasto y posteriormente busca los mecanismos para financiarlo.
Añadió que, de acuerdo con sus cifras, la deuda pública pasó de 10 billones de pesos al inicio de los gobiernos de Morena a casi 21 billones en la actualidad. Asimismo, afirmó que durante este año se destinarán alrededor de 1.6 billones de pesos únicamente al pago de intereses de la deuda.
Respecto a la relación entre México y Estados Unidos, el legislador expresó preocupación por el manejo de casos relacionados con presuntos integrantes del crimen organizado y sostuvo que esas decisiones han generado incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). No obstante, señaló que las disposiciones del acuerdo comercial establecen que, aun cuando Estados Unidos decidiera no renovar el tratado durante el proceso de revisión correspondiente, éste podría mantenerse vigente hasta por un periodo de 10 años mediante revisiones anuales, lo que, en su opinión, brinda un margen para preservar la certidumbre comercial entre los tres países.




