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Coahuila

Emotivo Viacrucis en Monclova une a la comunidad católica

La jornada del Viernes Santo en Monclova se vivió con profunda devoción y un sentido de comunidad entre los participantes.

Por Adriana Cruz - 03 abril, 2026 - 07:54 p.m.
Emotivo Viacrucis en Monclova une a la comunidad católica
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      Monclova, Coahuila.- Bajo el fuerte sol del Viernes Santo, pero con el corazón puesto en la fe, cientos de personas salieron este día a las calles del centro de Monclova para acompañar el Viacrucis organizado por la parroquia Santiago Apóstol, una representación que conmovió a niños, jóvenes, adultos mayores y familias completas que siguieron cada escena con respeto, oración y profunda devoción.

      Desde temprana hora, el primer cuadro de la ciudad comenzó a llenarse de creyentes que buscaban un espacio para presenciar una de las expresiones más sentidas de la Semana Santa. Entre sombrillas para cubrirse del calor, botellas de agua en mano y rostros atentos, la comunidad católica fue formando un largo corredor humano para observar el paso de Jesús, cargando la cruz entre las calles del centro, en medio de un ambiente de recogimiento que pocas veces se ve con tanta fuerza.

      La representación estuvo a cargo de Gyro Alejandro Fuentes, un joven de apenas 21 años, quien dio vida a Jesús en un papel que no solo exigió esfuerzo físico, sino también una gran entrega emocional. Con el rostro marcado por la representación del sufrimiento, una corona de espinas y la pesada cruz sobre los hombros, avanzó paso a paso mientras a su alrededor se desarrollaban las escenas de la Pasión de Cristo, acompañado por soldados romanos y los personajes bíblicos que dieron forma a este recorrido de fe.

      Su participación logró tocar el corazón de los presentes. A lo largo del trayecto, muchas personas guardaron silencio, otras rezaban en voz baja, y algunas más no podían apartar la mirada de una escena que, aunque ya forma parte de la tradición, volvió a sentirse cercana, fuerte y profundamente humana. En medio de la multitud se observaban madres con sus hijos pequeños, adolescentes, adultos mayores y familias enteras que no quisieron perderse esta representación que año con año fortalece el sentido espiritual de la Semana Santa.

       

      El Viacrucis de la parroquia Santiago Apóstol se distinguió no solo por la organización y la entrega de sus participantes, sino por la forma en que logró reunir a la comunidad en torno a un mismo sentimiento. Fue una jornada de fe vivida en las calles, donde cada estación se convirtió en un momento de reflexión y donde cada paso recordó el sacrificio de Cristo, pero también el valor de la esperanza, el amor y la unión.

      El recorrido avanzó por el primer cuadro de la ciudad, en medio de una gran asistencia que por momentos abarrotó banquetas y esquinas. La escena fue impactante: decenas de personas observando con atención, actores caracterizados con detalle, jóvenes apoyando en la logística y una comunidad entera sumada a un acto que fue mucho más que una representación religiosa. Fue un momento que unió a la ciudad en torno a la fe.

      A diferencia de otras actividades de Semana Santa, este Viacrucis tuvo un sello especial. La participación de la parroquia Santiago Apóstol imprimió un ambiente muy propio, cercano y profundamente sentido, donde no se trató solo de recrear un pasaje bíblico, sino de permitir que las familias vivieran de cerca un momento de reflexión en pleno corazón de Monclova. Para muchos, fue una experiencia conmovedora; para otros, una oportunidad de enseñar a sus hijos el verdadero significado del Viernes Santo.

      Niños y niñas seguían atentos cada movimiento, preguntando a sus padres sobre las escenas, mientras los adultos observaban con respeto el desarrollo de cada estación. Hubo quienes se persignaban al paso de la cruz, quienes oraban en silencio y quienes simplemente acompañaban con la mirada. Todo se vivió en un ambiente ordenado, familiar y profundamente espiritual, donde la fe se sintió presente en cada rincón.

      Finalmente, el Viacrucis culminó en la Plaza del Magisterio (Zapopan), donde se concentraron decenas de personas para presenciar el cierre de esta representación que dejó un mensaje claro entre los asistentes: la fe sigue viva en Monclova. Lo que se vivió este Viernes Santo fue una muestra de comunidad, de tradición y de esperanza, en una jornada que quedará en la memoria de muchos por la gran asistencia, la emotividad del recorrido y la entrega de un joven de 21 años que cargó la cruz con respeto y convicción frente a toda una ciudad.

      Más que un evento, fue una mañana de fe compartida. Una de esas escenas que todavía logran detener el ruido cotidiano para recordar lo esencial. Y este Viernes Santo, en las calles del centro de Monclova, la parroquia Santiago Apóstol volvió a lograrlo.

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