Contactanos
Coahuila

Lizbeth N de Frichem enfrenta críticas por el trato a animales

El especialista Alejandro Martínez advierte sobre la importancia de la evaluación psicológica en quienes administran refugios de animales.

Por Gerardo Martínez - 18 agosto, 2026 - 09:11 p.m.
Lizbeth N de Frichem enfrenta críticas por el trato a animales
¿Quieres resumir esta noticia?

Resumen

¿Por qué esto es relevante?

    ¿Preguntas y respuestas?

      Las buenas intenciones no garantizan un buen trato hacia los animales, así lo advirtió el especialista en conducta Alejandro Martínez, tras analizar las declaraciones y aparición pública de Lizbeth N, directora de la Fundación Frichem, luego de los señalamientos surgidos contra el refugio.

      El especialista aclaró que, sin una evaluación clínica, no se puede establecer un diagnóstico sobre la personalidad de Lizbeth, pero determinadas conductas muestran una necesidad de ser reconocida como una persona buena, protectora y solidaria.

      Explicó que el cuidado de animales vulnerables puede convertirse también en una forma de elaborar situaciones personales, pero advirtió que existe un riesgo cuando se sostiene únicamente una imagen de bondad y protección y se niegan emociones como el enojo, la frustración o la agresividad.

       

      Al analizar el video difundido, en el que la directora de Frichem rechazó evadir a la justicia y anunció que acudiría voluntariamente ante la Fiscalía General del Estado, el especialista consideró que su postura puede estar relacionada con la necesidad de mantener una imagen de persona protectora.

      Aclaró que esto no significa que sea una persona mala ni que sus intenciones originales hayan sido negativas. "Quizás son buenas intenciones que no alcanzan a veces", explicó.

      Explicó que cualquier vínculo implica una combinación de emociones e incluso quienes cuidan animales pueden experimentar cansancio, frustración y enojo, sobre todo en un refugio con una gran cantidad de perros, donde esas emociones se pueden intensificar ante la falta de control y las dificultades para mantenerlos.

       

      El especialista consideró que el caso también puede ilustrar cómo un proyecto de rescate y protección puede rebasar la capacidad de quienes lo encabezan cuando aumenta el número de animales y las dificultades para atenderlos.

      Ante ello, planteó la necesidad de que las personas que administran refugios se sometan a una valoración psicológica que permita determinar si cuentan con las habilidades para afrontar las exigencias emocionales que implica el cuidado de animales vulnerables.

      "El verdadero acto de cuidado comienza cuando una persona puede hacerse responsable tanto de sus impulsos agresivos y sus impulsos amorosos".

      El especialista insistió en que el análisis no implica afirmar que exista maldad o ausencia de buenas intenciones en quienes crean organizaciones de protección animal. El problema surge cuando se idealiza únicamente la parte positiva de la persona y se niegan las emociones que pueden desorganizar su conducta.

      Únete a nuestro canalArtículos Relacionados